Los apodos más curiosos de los carros clásicos en Costa Rica
Probablemente muchos hayan escuchado hablar de los apodos que nosotros los ticos les ponemos a los carros. Y es que, para nosotros, casi todo tiene un apodo: las personas, los objetos y, por supuesto, los vehículos clásicos no son la excepción.
En este recorrido, les presentamos diez carros emblemáticos y los apodos con los que se les conoce en Costa Rica.

1- El Pancho
Así se les llama a todas las pickups Chevrolet de los años cincuenta. Curiosamente, no hay consenso sobre el origen de este sobrenombre, e incluso algunos creían que se refería a los Datsun 1500 y 1300 de doble cabina de los setenta. Nuestros lectores están invitados a compartir sus teorías sobre el verdadero origen del nombre.

2- La Ranita
Este apodo se asocia con algunos modelos del Honda Civic hatchback, aunque existe confusión sobre si aplica a la segunda, tercera o cuarta generación, o solo a los modelos EF. Les pedimos nos aclararen esta duda en los comentarios.

3- El Tigrillo
Se trata de los Fiat 850, populares en los setenta por su desempeño deportivo y accesibilidad. El sobrenombre proviene de la publicidad de la época, donde se mostraba a un tigrillo o tigre en los anuncios de la marca.

4- Raspa Hielo
Cualquier microbús pequeña, como la Suzuki Super Carry, la Subaru E12 o incluso su versión panel, recibe este curioso nombre. Más adelante, vehículos como la Chevrolet CMV o Daewoo Damas, incluso la Toyota Model F importada de Estados Unidos heredaron este apodo gracias a su diseño aerodinámico y parabrisas inclinado.

5- Huevitos Frescos
Los Nissan 720 de los años ochenta eran conocidos así gracias a una publicidad donde un señor los promocionaba y en el anuncio salía diciendo “huevitos frescos”. El apodo quedó en la memoria colectiva de los ticos.

6- La Cachetona
Mientras que fuera de Costa Rica se les conoce como Mitsubishi Montero de cuarta o quinta generación, localmente nosotros les llamamos simplemente “cachetonas”.

7- Culo de Pollo
Este apodo hace referencia a los Toyota Corolla de segunda generación, producidos entre 1970 y 1974. El sedán, de dos o cuatro puertas, recibía el nombre por la particular inclinación de su maletero.

8- Chapulín con Traje
Los Land Rover de las series I, II y III, especialmente con motor diésel, son famosos por ser lentos y ruidosos, pero extremadamente resistentes y aptos para el barro. Son como un tractor, solo que con carrocería encima. Por eso la gente les empezó a decir chapulín con traje entero o más resumido chapulín con traje.

9- Trompa de Zorro
En Costa Rica, los Land Cruiser que comenzaron a producirse en 1984 recibieron este nombre por el diseño de su frente, un poco más angosto que los modelos actuales, aunque hoy aun se sigue utilizando para referirse a los Land Cruiser clásicos.

10- El Vocho
Aunque originalmente este apodo surgió en México, en Costa Rica se aplica a casi cualquier Volkswagen. La leyenda popular lo relaciona con la película Herbie Goes Bananas, donde un niño le decía “Ocho” a Herbie, derivando finalmente en “Vocho”.
Estos sobrenombres reflejan algo más que humor o costumbre: son un homenaje a la identidad de cada vehículo, a su diseño único y a la personalidad que cada modelo aportaba a las calles de Costa Rica. En contraste con los autos modernos, que tienden a ser más genéricos y parecidos entre sí, los carros viejitos contaban con características que los hacían inconfundibles y adorables, lo que explica la razón por la que los ticos les ponían apodos tan entrañables.
Para los fanáticos de los autos clásicos, reconocer estos nombres es casi un acto de nostalgia y cariño por una época donde los carros tenían carácter y personalidad propia.
Agradecemos a Don Gustavo Cabezas por compartir con nosotros esta valiosa información y permitirnos difundirla. Los invitamos a seguir su canal Tavo Vintage Garage, donde podrán encontrar más contenido apasionante sobre vehículos clásicos y podrán ver el video dedicado a este tema.
