5 consejos para conducir bajo la lluvia
Salir de casa bajo el sol y encontrarse horas después con un aguacero es una situación habitual al conducir en Costa Rica. Aunque la época lluviosa de este año ha presentado un comportamiento irregular y algunas regiones registran jornadas con pocas precipitaciones, en otras las lluvias siguen presentes. Para las próximas semanas, por ejemplo, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) pronostica condiciones más secas en el Pacífico y Valle Central, pero lluviosas en sectores del Caribe.
Este contraste hace necesario que los conductores estén preparados. En un país con condiciones climáticas tan cambiantes, las lluvias vienen acompañadas de carreteras mojadas, charcos, zonas propensas a inundaciones y, eventualmente, huecos o deterioro en la vía. Todo esto genera un escenario que demanda más del vehículo y puede dejar al descubierto problemas que durante los días secos pasan desapercibidos.
“Una llanta desgastada, una escobilla que ya no limpia correctamente o unos frenos que necesitan revisión pueden no llamar tanto la atención en un día seco. El problema es cuando comienza a llover y necesitamos que esos componentes respondan al cien por ciento. Ahí es donde la prevención hace la diferencia”, explicó Randall Agüero, Experto Técnico de Autopits.
¿Qué cambia al conducir bajo la lluvia?
El agua disminuye la adherencia entre las llantas y el pavimento, lo que incrementa el riesgo de derrapes o aquaplaning. Por ello, el estado y la profundidad de la banda de rodamiento son esenciales para evacuar el agua, mientras que contar con frenos en buenas condiciones adquiere aún más importancia, ya que se necesita una mayor distancia para detener el vehículo.
La visibilidad también se convierte en un factor clave. Las escobillas, el líquido limpiaparabrisas y el aire acondicionado deben funcionar correctamente para mantener el parabrisas limpio y desempañado, mientras que las luces no solo ayudan a ver, sino también a ser visto por los demás conductores.
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“El invierno cambia las condiciones de manejo y también debería cambiar nuestra relación con el mantenimiento. No hay que esperar a escuchar un ruido o sentir una falla para ir al taller. Una revisión preventiva permite detectar desgaste antes de que nos sorprenda en medio de un aguacero”, señaló Agüero.
Revisión y prevención
Se recomienda poner especial atención al estado de las llantas, frenos, luces, escobillas y sistema de aire acondicionado. También es aconsejable disminuir la velocidad, mantener una mayor distancia con respecto al vehículo que circula adelante y evitar movimientos o frenadas bruscas cuando el pavimento está mojado.
Las calles inundadas representan otro riesgo. Cuando no se conoce la profundidad del agua, lo más recomendable es no cruzarlas. Una inundación puede afectar desde componentes eléctricos hasta el motor y ocasionar daños que no necesariamente se manifiestan de inmediato.
“En Costa Rica podemos pasar de una carretera seca a una lluvia fuerte en poco tiempo. El vehículo tiene que estar listo para ambas condiciones. Revisarlo antes de que aparezca una falla no solo protege el automóvil: nos da mayor capacidad de respuesta cuando las condiciones en carretera se complican”, concluyó Agüero.
