Cinco preguntas antes de comprar o alquilar maquinaria
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Cinco preguntas antes de comprar o alquilar maquinaria

Cinco preguntas antes de comprar o alquilar maquinaria

¿Cuántas horas se utilizará la máquina? ¿Puede emplearse en otros proyectos? ¿La empresa dispone de los recursos necesarios para darle mantenimiento? Estas son algunas de las preguntas que las pequeñas constructoras y los contratistas deben plantearse antes de decidir si comprar o alquilar maquinaria.

Una máquina que será utilizada durante dos meses implica una decisión financiera distinta a la de otra que tiene trabajo asegurado durante los próximos dos o tres años. Por ello, ninguna de las dos alternativas es necesariamente mejor: la decisión dependerá del uso real del equipo, la continuidad de los proyectos y la capacidad financiera de cada empresa.

El costo de compra o la tarifa mensual de alquiler son solo una parte del análisis. Las horas reales de trabajo, la inversión inicial, el flujo de caja, el mantenimiento y los costos que se mantienen mientras el equipo está detenido pueden determinar cuál alternativa resulta más conveniente.

El uso real debe guiar la decisión

Según Adrián Aguilar, subgerente de Renta e Industrial de MATRA, el primer paso es analizar la frecuencia de uso que tendrá el equipo y la cartera de proyectos prevista para la empresa en el futuro.

En el sector construcción, una utilización cercana al 70% sirve como referencia y, de ser posible, debería acercarse al 75%. Si se considera una disponibilidad promedio de 200 horas mensuales, esto implicaría mantener la máquina en operación entre 140 y 150 horas al mes.

“Si una máquina dispone normalmente de 200 horas de trabajo al mes, la meta debería ser utilizarla entre un 70% y un 75% de ese tiempo. Esa referencia permite determinar si el equipo tendrá suficiente actividad para justificar la inversión”, explicó Aguilar.

Sin embargo, este porcentaje no debe considerarse una regla general para todos los casos. Cada actividad demanda equipos, horarios y condiciones operativas diferentes, por lo que el análisis debe hacerse de forma individual.

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La inactividad también cuesta

Al comprar maquinaria, una empresa mantiene sus compromisos financieros incluso cuando el equipo deja de generar producción. El financiamiento, el personal y la estructura de mantenimiento siguen representando gastos, aun durante los períodos en que la máquina permanece inactiva.

“Lo que más duele en la administración de una flota es la inactividad. Los costos fijos van a permanecer y si la máquina no está produciendo, el impacto financiero puede ser muy fuerte”, indicó el vocero.

La compra también requiere una inversión inicial y, si se recurre a financiamiento, implica el pago de intereses. A esto se añade la necesidad de contar con capacidad técnica y presupuestaria para mantener el equipo, además de asumir los costos de traslado y almacenamiento que correspondan.

Con el alquiler, la empresa paga por utilizar la maquinaria durante el periodo que la necesita y puede devolverla una vez finalizado su uso. Esto reduce la inversión inicial y limita la exposición a ciertos costos fijos, aunque requiere planificar los pagos mensuales y confirmar la disponibilidad del equipo para las fechas del proyecto.

El tipo de obra por sí solo no determina cuál alternativa es mejor. Una misma excavadora, compactadora o planta de generación puede justificar una decisión distinta dependiendo de las horas de uso y la continuidad del trabajo.

  • Proyecto de corta duración: Si la máquina tiene trabajo asegurado únicamente durante dos meses y no existe certeza sobre su uso posterior, el alquiler permite disponer de ella durante la obra y devolverla antes de que la inactividad genere costos adicionales.
  • Cartera de proyectos a mediano plazo: Si la empresa prevé trabajo continuo durante dos o tres años y puede mantener una utilización cercana al rango recomendado, conviene analizar la compra y comparar su costo total con el alquiler durante ese mismo periodo.

“No se trata tanto del tipo de proyecto, sino de la utilización que tendrá la máquina. Si solo hay dos meses de trabajo seguro, es preferible analizar el alquiler. Si existe una cartera que mantendrá el equipo ocupado durante dos o tres años, entonces la compra debe entrar en la evaluación”, señaló Aguilar.

Cinco preguntas clave

  1. ¿Cuántas horas al mes trabajará realmente la máquina?
  2. ¿Existe trabajo confirmado después de finalizar el proyecto actual?
  3. ¿La empresa puede asumir la inversión inicial sin comprometer su flujo de caja?
  4. ¿Cuenta con personal, presupuesto y estructura para mantener el equipo?
  5. ¿Cuánto costará mantener la máquina detenida, trasladarla y almacenarla cuando no esté en uso?

La comparación debe hacerse de manera individual para cada actividad y equipo. Los costos relacionados con excavación, compactación, pavimentación, generación o manejo de materiales dependen de condiciones distintas, por lo que una única cifra no puede aplicarse a todos los casos.

Aguilar explicó que la asesoría debe analizar ambas alternativas considerando la utilización prevista, la inversión inicial y el flujo de caja de cada cliente.

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